Renovado con esmero por el renombrado arquitecto Alberto Kalach, este edificio histórico resalta su autenticidad al eliminar elementos superfluos para revelar su esencia.
Inspirado en la arquitectura brutalista, destaca materiales honestos y formas audaces, creando un ambiente armonioso que aúna hostelería, gastronomía y coctelería, fusionando el confort moderno con la belleza pura del minimalismo brutalista.